L'Arbre et la forêt
AÑO DE ESTRENO
2010
DIRECCIÓN
Olivier Ducastel, Jacques
Martineau
PRODUCCIÓN
Kristina Larsen, Gilles Sandoz
GUION
Olivier Ducastel, Jacques
Martineau
REPARTO
Guy Marchand (Frédérick Muller),
Françoise Fabian (Marianne Muller), Sabrina Seyvecou (Delphine Muller), Yannick
Renier (Rémi), François Négret (Guillaume Muller), Catherine Mouchet (Françoise
Muller), Sandrine Dumas (Élizabeth Muller), Pierre-Loup Rajot (Charles Muller),
Nicole Maufrais (Madeleine), Serge Maufrais (Henri), Léa Henry (Niña), Maxim
Henry (Niña), Julia Housard de la Potteire (Niña), Eric Larzat (Notario)
CINEMATOGRAFÍA
Matthieu Poirot-Delpech
MÚSICA
Inaplicable
Inaplicable
VESTUARIO
Elizabeth Mehu
PAÍS DE ORIGEN
Francia
DISTRIBUCIÓN
Ad Vitam
Ad Vitam
DURACIÓN
97 minutos
97 minutos
FRÉDERICK MULLER: “No me llevaron
a Shirmeck por mis opiniones políticas. Los alemanes me mandaron allí porque…
me internaron por homosexual. Charles lo sabía y me odiaba por ello. Yo lo
odiaba porque me humilló, me trató como a un monstruo y me obligó a seguir
callado. He guardado silencio toda mi vida. He mentido. Empecé a mentir al
salir del campo en el 42, para no hacer daño a mis padres. Después de la guerra
sentía vergüenza. Además en aquel entonces, nadie habría querido escucharme.
Hasta podrían haberme encarcelado. Así que me inventé otra historia, otra vida.”
FRÉDERICK MULLER: “No sabes de
que estás hablando. No sabes nada. No sabes lo que es el odio a ti mismo que
llegan a inculcarte con la cárcel, la violencia y todo tipo de humillaciones.
No sabes lo que es vivir con el miedo a morir todo el tiempo durante un año,
ser tratado como escoria. Porque a nosotros nos despreciaban todos.”
GUILLAUME MULLER: “¿Y cómo
quieres que lo sepa? No me reproches por no saber hoy lo que no me has contado.
Lo único que me has enseñado, y bien, es el odio a uno mismo. En eso eres un
buen pedagogo.”
FRÉDERICK MULLER: “Lo sé. Sé que
no he sido el padre que querrías. Pero pienses lo que pienses, eres mi hijo y
te quiero.”
SINOPSIS
Fréderick Muller es un anciano de
origen alsaciano, taciturno y con una gran pasión por Wagner y los árboles. En
el año 1941, fue internado en un campo de concentración de durante la Segunda
Guerra Mundial. Está casado con Françoise, con quien ha tenido dos hijos
llamados Charles y Guillaume. El primero se divorció de su mujer, con quien
tuvo a una hija llamada Delphine. El segundo ha demostrado ser un fracaso, a
menudo dado a la bebida. Cuando Charles fallece, Guillaume se enfurece al
descubrir que su padre no asiste al funeral, y prefiere pasear por el bosque.
La nieta de Fréderick, Delphine, se muestra extrañada ante la actitud de su
abuelo, pero tampoco le da mayor importancia. Sin embargo, Guillaume se muestra
enfurecido y se marcha del funeral tras montar una escena considerable.
Unas semanas después, Fréderick
decide explicar las razones detrás de lo sucedido en el funeral de Charles. Cuando
fue internado en campo de concentración, no fue por sus opiniones políticas,
sino por ser homosexual. Su esposa lo supo con el paso del tiempo, lo entendió,
y siguieron juntos. Sin embargo, cuando Charles se enteró, despreció a su
padre, le prohibió contárselo a más personas, y asistir a su funeral cuando muriera.
Guillaume tendrá que lidiar con ese descubrimiento, añadido a sus problemas;
mientras que Delphine tendrá que lidiar con lo que le hizo su padre a su
abuelo.
CURIOSIDADES
La
película se inspiró mayoritariamente en la vida real de Pierre Seel, un
alsaciano homosexual que fue deportado a un capo de concentración en Schirmeck
durante la Segunda Guerra Mundial. Seel escribió sus experiencias en un libro
titulado “Moi, Pierre Seel, déporté homosexuel”.
La idea de la película surgió de las mentes de los guionistas y directores Olivier Ducastel y Jacques Martineau. El proyecto fue mutando durante años, hasta concretarse poco después del año 2001. De hecho, ese año fue cuando tuvo lugar un evento crucial, debido a fue cuando el gobierno francés reconoció oficialmente su papel en la deportación de homosexuales a campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial.
La idea de la película surgió de las mentes de los guionistas y directores Olivier Ducastel y Jacques Martineau. El proyecto fue mutando durante años, hasta concretarse poco después del año 2001. De hecho, ese año fue cuando tuvo lugar un evento crucial, debido a fue cuando el gobierno francés reconoció oficialmente su papel en la deportación de homosexuales a campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial.
Desde ese
momento, ambos directores sintieron que la necesidad de abordar el tema no era
tan necesaria como las consecuencias. Sin eliminar la importancia de
concienciar a la gente que seres humanos habían sido deportados por su orientación
sexual, decidieron concentrarse en los temas del silencio, el secretismo, y sus
consecuencias a nivel familiar. No deseaban que el personaje de Fréderick,
bastado en el de Pierre Seel, fuera un héroe por la causa, por muy legítimo que
esto fuera. Tampoco tenían interés en explicar su silencio, sino las
consecuencias desastrosas que el mismo podría tener sobre futuras generaciones.
A la hora
de trabajar con los actores, lo más complicado fue intercalar largos monólogos
sucesivos. Todas las secuencias en grupo fueron rodadas con una sola cámara,
con todos los personajes presentes para cada toma. Primero se dirigía la
escena, y luego se rodaba cada monologo. Tras esto, se grababan tomas de los
actores escuchando durante toda la duración de la escena. La película fue
elogiada por la crítica y ganó numerosos premios.
LO MEJOR
Lo más elogiable fue el hecho de
que el personaje de Fréderick no solo es mostrado como la innegable víctima de
la más dura homofobia en plena Segunda Mundial. También se centra la trama en
el hecho de que con el paso del tiempo, Fréderick no ha sabido lidiar
correctamente con su secreto, y esto ha tenido consecuencias devastadoras con
su familia. Encontré fascinante el personaje de Delphine, pues no solo descubre
el secreto de su abuelo, sino que además tiene que lidiar con el hecho de que
su padre se comportó de forma despreciable con él. Menos mal que el personaje
tiene el novio perfecto, que todos desearíamos tener.
Absolutamente todos los actores
realizan una labor sobresaliente a la hora de interpretar sus papeles. La
película es perfectamente amena, a pesar de la dificultad de estar compuesta
por una sucesión de monólogos y conversaciones. El uso del bosque y los árboles
como metáforas es realmente ingenioso, sirviendo también como alegoría de ese
árbol familiar que hay que cuidar.
LO PEOR
Verdaderamente la película
realiza una espléndida labor a la hora de mostrar las consecuencias fatales de
los secretos, en este caso la homosexualidad. Pero, aunque no esperaba una
resolución, eché en falta que se plantaran las semillas de la misma. Esto
ocurre especialmente con el personaje de Guillaume, que al final parece más
pendiente de la herencia que de una resolución. También eché en falta el uso de
una banda sonora.
MI CALIFICACIÓN
8- Notable
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