Zero Patience
AÑO DE ESTRENO
1993
DIRECTOR
John Greyson
PRODUCTORES
Louise Garfield, Anna Stratton
GUION
John Greyson
REPARTO
John Robinson (Sir Richard Burton), Normand Fauteux
(Cero), Dianne Heatherington (Mary), Richardo Keens-Douglas (George), Bernard
Behrens (Doctor Placebo), Charlotte Boisjoli (Maman), Brenda Kamino (Doctora
Cheng), Michael Callen (Miss VIH), Marla Lukofsky (Mono verde africano), Von
Flores (Ray), Scott Hurst (Michael), Duncan McIntosh (Ross), Cassel Miles
(Barry), Benjamin Plener (Ted)
CINEMATOGRAFÍA
Miroslaw Baszak
BANDA SONORA
Glenn Schellenberg
VESTUARIO
Joyce Schure
PAÍS DE ORIGEN
Canadá
DISTRIBUIDA POR:
Strand Releasing
DURACIÓN
95 minutos
95 minutos
CERO: “Tienes el aspecto de las
sobras que se dejan en la nevera.”
SIR RICHARD BURTON: “En estos
días, tomar preocupaciones adecuadas son ‘sine qua non’ de los encuentros
anónimos.”
CERO: “Pensabas que me ibas a dar
sexo por caridad. Piérdete.”
SIR RICHARD BURTON: “Pensaba que
después de treinta años estarías más predispuesto.”
CERO: “Olvídalo, todo el plástico
que llevas puede hacer que me salga un sarpullido.”
SIR RICHARD BURTON: “Lo siento,
no pretendía insultarte. Solo quería asegurarme de que te quedabas. Supongo que
ahora te marcharás.”
CERO: “Bueno, es tarde y no tengo
ningún lugar al que poder ir.”
SINOPSIS
Sir Richard Burton es un
explorador victoriano que de alguna forma ha logrado beber de la Fuente de la
Juventud. Debido a esto ha logrado vivir durante casi doscientos años sin
envejecer. Residiendo en Toronto, Canadá, Sir Burton trabaja como taxidermista
en un museo dedicado al estudio de enfermedades famosas. Su última exhibición
es el “Hall del Contagio”, pero acaba arruinado al no poder conseguir ratas de
plaga que considera esenciales. Sin embargo Sir Burton recupera la esperanza al
descubrir la existencia del “Paciente Cero”, un azafato franco canadiense que
es considerado responsable de traer el SIDA a Norteamérica. Sir Barton
desarrolla una gran fascinación por Cero, considerándole un asesino en serie
que infectó a múltiples homosexuales.
Mientras tanto, el fantasma del
Paciente Cero regresa a la Tierra de forma inexplicable. Todo lo opuesto a la
idea de asesino en serie que Burton tiene, Cero es un joven confuso que no
logra entender que es lo que está ocurriendo.
Regresa a casa visitar a sus parientes y amigos, pero solamente Sir Burton es capaz de verle. Ambos se convierten en compañeros y terminan por enamorarse, descubriendo la verdad acerca del SIDA, y como su imagen en los medios de comunicación ha sido distorsionada para promover ideologías basadas en el odio.
Regresa a casa visitar a sus parientes y amigos, pero solamente Sir Burton es capaz de verle. Ambos se convierten en compañeros y terminan por enamorarse, descubriendo la verdad acerca del SIDA, y como su imagen en los medios de comunicación ha sido distorsionada para promover ideologías basadas en el odio.
CURIOSIDADES
Se trata de una película musical
escrita y dirigida por John Greyson. Examina y rebate la leyenda urbana de que
el VIH entró en Norteamérica a través de un único individuo, Gaëtan Dugas.
Azafato de profesión, Dugas fue conocido como Paciente Cero, y se le culpó de
la proliferación del VIH en parte debido al libro “En El Filo de la Duda”
(1987), escrito durante los primeros años de la epidemia del SIDA por Randy
Shilts. Como muestra de respeto, el personaje del film no hace uso del nombre
de Dugas en ningún momento. John Greyson se interesó en crear un contrapunto a
la historia del Paciente Cero en 1987, año en que se publicó el mencionado libro.
El libro describía el estudio inicial en que se hacía a Dugas responsable de la propagación del VIH. Sin embargo, el autor del libro nunca llegó a declarar que esto fuera verdad y Dugas hubiera sido el primero en infectarse.
El libro describía el estudio inicial en que se hacía a Dugas responsable de la propagación del VIH. Sin embargo, el autor del libro nunca llegó a declarar que esto fuera verdad y Dugas hubiera sido el primero en infectarse.
A principios de 1991, el Centro
Cinematográfico Canadiense financió el proyecto de Greyson, que era uno de sus
alumnos graduados. Durante el siguiente año, Greyson cooperó con Louise
Garfield y Anna Stratton para producir el proyecto, desarrollando también el
guion. Durante la primera mitad de 1992, el equipo de producción recibió más
financiación por parte de “Telefilm Canadá” y “Ontario Film Development
Corporation”. Llegado el mes de junio se habían completado las canciones y el
guion, por lo que se inició el proceso de selección de actores. El rodaje
comenzó en noviembre de 1992, y finalizó en solo cinco semanas. Se mostró la
película por primera vez en el Festival de Cine Internacional de Seattle, hasta
que en septiembre de 1993 pasó a emitirse en el Festival de Toronto.
La banda sonora fue dedicada al
activista en lucha contra el SIDA, Michael Callen, y otros amigos que habían
sido víctimas de la enfermedad.
Greyson y su equipo quisieron explicar que no solo que no solo querían examinar el mito del Paciente Cero como algo oportunista, sino también celebrar el coraje y descaro de los activistas que habían luchado por los derechos de la gente que vivía con el SIDA.
Greyson y su equipo quisieron explicar que no solo que no solo querían examinar el mito del Paciente Cero como algo oportunista, sino también celebrar el coraje y descaro de los activistas que habían luchado por los derechos de la gente que vivía con el SIDA.
LO MEJOR
Realizar una comedia musical
sobre el SIDA en un periodo en el que la enfermedad era mortal y acababa con múltiples
vidas, supone un enorme riesgo. Hay que señalar que las intenciones eran
buenas, y que realmente la película se esfuerza en analizar el mito del
Paciente Cero, honrando de esta forma a Gaëtan Dugas. La película no critica
tampoco el libro de Randy Shilts, que no hizo otra cosa que narrar teorías que
circulaban por aquel entonces. Es curioso que la película se estrenará el mismo
año que la formidable adaptación del libro, “En El Filo de la Duda” (1993).
LO PEOR
Y si bien las intenciones son
buenas, resulta inadecuado ese tono de comedia para narrar algo que tanta
tragedia ha creado. Ya no se trata de que sea complicado, sino que tanto las
canciones como los diálogos no invitan a la risa en ningún momento. De hecho el
resultado es más bien el contrario, consiguiendo que el estilo del film sea
caricaturesco, absurdo, carente de originalidad y, en ocasiones y aunque no sea
la pretensión, ofensivo.
Si a esto añadimos que el momento
en que se realizó el film, la situación era todavía más complicada, el nivel de
la película desciende todavía más. El mensaje es bueno, pero los medios para
llegar al mismo, como dos anos hablando de sus experiencias, son totalmente
inadecuados. No es cuestión de que no se pueda crear una comedia con el tema,
pero este proyecto carece del cuidado necesario. Un ejemplo de comedia efectiva
y formidable sobre el tema de dicha enfermedad llegaría dos años más tarde con
“Jeffrey” (1995).
MI CALIFICACIÓN
4- Regular
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