Le Placard
AÑO DE ESTRENO
2001
DIRECCIÓN
Francis Veber
PRODUCCIÓN
Patrice Ledoux
GUION
Francis Veber
REPARTO
Daniel Auteuil (François Pignon), Gérard Depardieu
(Félix Santini), Thierry Lhermitte (Guillaume), Michèle Laroque (Mademoiselle
Bertrand), Jean Rochefort (Kopel), Alexandra Vandernoot (Christine), Stanislas
Forlani (Franck), Michel Aumont (Belone), Edgar Givry (Mathieu), Thierry René
(Victor), Armelle Deutsch (Ariane), Michèle Garcia (Madame Santini), Laurent
Gamelon (Alba), Vincent Moscato (Ponce), Irina Ninova (Martine), Marianne
Groves (Suzanne), Philippe Vieux (Policía), Luq Hamet (Moreau), Philippe
Brigaud (Lambert), Eric Vanzetta (Maitre), Joël Demarty (Fotógrafo)
CINEMATOGRAFÍA
Luciano Tovoli
BANDA SONORA
Vladimir Cosma
VESTUARIO
Jacqueline Bouchard
PAÍS DE ORIGEN
Francia
DISTRIBUIDA POR:
Miramax Films
DURACIÓN
84 minutos
84 minutos
BELONE: “Tengo que hablar con
usted, puede que tenga la solución a su problema. Fui psicólogo de empresa,
conozco bien su trabajo. Si quieres conservar tu empleo…”
FRANÇOIS PIGNON: “¿Si quiero
conservar mi empleo?”
BELGONE: “Salga del armario.”
FRANÇOIS PIGNON: “¿Cómo dice?”
BELONE: “Salga del armario,
confiese su homosexualidad.”
FRANÇOIS PIGNON: “Pero si yo no
soy homosexual.”
BELONE: “Eso es lo de menos, lo importante
es que lo crean los demás, sobre todo su jefe.”
FRANÇOIS PIGNON: “Perdóneme, he
sido brusco, pero es que ya no sé ni quien soy. Me han pasado un montón de
cosas en pocos días… más que en toda mi vida.”
BELONE: “No exagere.”
FRANÇOIS PIGNON: “Mi jefa intentó
desnudarme, el jefe de personal me propuesto irme a vivir con él y luego ha
intentado estrangularme, me apalearon en el parque y el sábado tengo que
desfilar con maricones. ¿Le parece poco?”
BELONE: “Digamos que hasta ahora
ha tenido una vida aburrida, y que por fin ha empezado a pasarle algo. Yo en su
lugar no me pararía por el camino.”
SINOPSIS
François Pignon ha sido
considerado insignificante durante toda su vida. Trabaja como contable en una
empresa que no le valora, lleva dos años divorciado aunque sigue enamorado de
su mujer, y desea poder tener una mejor relación con su hijo de diecisiete
años. Para empeorar su situación, descubre que su empresa ha decidido
despedirle. En un intento de suicido, es sorprendido por su vecino Belone, que le
convence para que no siga adelante, asegurándole que le ayudara a conservar su
trabajo. Belone le sugiere de que cree la sensación de ser gay, de forma que
los ejecutivos de su empresa se arriesgaran a ser tildados de homófobos si
siguen adelante con el despido.
Belone falsea unas fotos en las
que Pignon aparece en un bar Leather de homosexuales, y las envía de forma
anónima a la empresa.
El plan funciona, y el presidente de la empresa decide mantenerle en la plantilla. Al mismo tiempo el jefe de personal, Félix Santini es manipulado por sus compañeros de trabajo, para que trate especialmente bien a Pignon y así no se arriesgue a ser despedido por homófobo. Félix se esfuerza en ser agradable, aunque esto comienza a someterle a gran estrés en la empresa y en su entorno familiar. Por otro lado, la jefa de Pignon, la Señorita Bertrand, está convencida de que todo es un montaje que pretende descubrir.
El plan funciona, y el presidente de la empresa decide mantenerle en la plantilla. Al mismo tiempo el jefe de personal, Félix Santini es manipulado por sus compañeros de trabajo, para que trate especialmente bien a Pignon y así no se arriesgue a ser despedido por homófobo. Félix se esfuerza en ser agradable, aunque esto comienza a someterle a gran estrés en la empresa y en su entorno familiar. Por otro lado, la jefa de Pignon, la Señorita Bertrand, está convencida de que todo es un montaje que pretende descubrir.
CURIOSIDADES
En el año
1989, Francis Veber tomó inspiración para crear la película durante el rodaje
de
“Dos Fugitivos”
(1986). En dicha película existe un personaje igualmente denominado François
Pignon, que es interpretado por Pierre
Richard. El personaje le fascinó a Veber, que confesó desear dar un altavoz a
aquellas personas que siempre habían sido tildadas de insignificantes sin
emoción alguna en la vida.
Durante el rodaje de la mencionada película de 1986, Francis Veber quería contratar a un actor nuevo de origen latino, que consideraba tenía gran talento. Deseaba que interpretara al villano, el director de la película se negó a aceptar esto en nombre de lo “políticamente correcto”, ya que dar el papel de un villano a un latino podría descontentar a dicha comunidad. Este fue el evento que inspiró a Veber a defender siempre a aquellos personajes eclipsados o considerados ligados a único destino. También decidió que la película fuera todo lo políticamente incorrecta posible, sin complejo alguno.
Durante el rodaje de la mencionada película de 1986, Francis Veber quería contratar a un actor nuevo de origen latino, que consideraba tenía gran talento. Deseaba que interpretara al villano, el director de la película se negó a aceptar esto en nombre de lo “políticamente correcto”, ya que dar el papel de un villano a un latino podría descontentar a dicha comunidad. Este fue el evento que inspiró a Veber a defender siempre a aquellos personajes eclipsados o considerados ligados a único destino. También decidió que la película fuera todo lo políticamente incorrecta posible, sin complejo alguno.
La música
de la película fue compuesta por Vladimir Cosma, y fue una reutilización de la
que había realizado para la película de Pascal Thomas, “Celles qu'on n'a pas
eues... (1981), veinte años atrás. El productor ejecutivo de la película, Alain
Poiré, falleció durante el rodaje de “Salir del Armario”, por lo que se le
dedicó la película. El actor Daniel Auteuil ganó el premio a Mejor Actor en el “Festival
Internacional de Cine de Shanghái”.
LO MEJOR
Se trata de una buena comedia con
un estilo muy francés, que precisamente tiene a su favor el no preocuparse por
lo políticamente correcto. Crea una situación de enredo brillante que sirve al
mismo tiempo como critica a la hipocresía de la sociedad, que al final confunde
el derecho a la igualdad, con el temor a ser identificado como factor
discriminante. Lo curioso de la historia es que el personaje no es despedido
por ser homosexual, ya que nunca lo fue. La dinámica entre los personajes de
Pignon y Belone es formidable, mientras que la del primero con Depardieu es
sencillamente hilarante. Raramente se encuentra uno con un uso de los
estereotipos dignos de ser elogiado, pero este es uno de los casos, ya que
todos los personajes son estereotipados de forma igualitaria.
Aunque la película funciona como
comedia, me dio la sensación de que no alcanzaba todo su posible potencial. La
situación con el personaje de Depardieu tiende a ser ridícula en ocasiones,
aunque tiende grandes momentos, y parece escrita de forma simplista y sin
aprovechar a un actor que ha probado ser excepcional en comedia. La resolución
de la película, en especial en lo relativo a los conflictos familiares de
Pignon, me pareció apresurada. Al final de la película, que además me pareció
corta al ser inferior a hora y media, me quedé con la sensación de que la trama
estaba inacabada.
MI CALIFICACIÓN
7- Buena
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