The Angelic Conversation
AÑO DE ESTRENO
1985
DIRECCIÓN
Derek Jarman
PRODUCCIÓN
James Mackay
GUION
Derek Jarman
Sonetos de William Shakespeare
REPARTO
Judy Dench (Narradora), Paul Reynolds, Philip Williamson,
Dave Baby, Timothy Burke, Simon Costin, Christopher Hobbs, Philip McDonald,
Toby Mott, Steve Randall, Robert Sharp, Tony Wood
CINEMATOGRAFÍA
Derek Jarman, James Mackay
BANDA SONORA
Coil
VESTUARIO
Sin acreditar
PAÍS DE ORIGEN
Reino Unido
DISTRIBUCIÓN
BFI Video
BFI Video
DURACIÓN
78 minutos
78 minutos
que no sea complacer tus deseos?
No tengo nada importante que
hacer
hasta que tú requieres de mi
empleo.
Del tiempo no reprocho la
cadencia
lenta de minutos cuando en ti
pienso.
Ni siento la amargura de tu
ausencia
cuando adiós me dices y no te
tengo.
Tampoco me pongo a pensar celoso
en dónde estarás y qué estás
haciendo.
Como un triste esclavo pienso en
los otros
a quienes das alegría, y
entiendo.”
William Shakesperare
SINOPSIS
Una mujer a quien no podemos ver
se dedica a recitar catorce sonetos escritos por William Shakespeare. Entre
cada soneto somos expuestos a una serie de narraciones visuales que desarrollan
una trama. La base es un hombre que sin palabras busca aquello que su corazón
desea.
Las fotografías se suceden en stop-motion, la música es etérea, y los escenarios que podemos ver se basan en los cuatro elementos de nuestro planeta. Podemos ver peñascos, y rocas de menor tamaño, el mar, humo, la niebla y un jardín. El misterioso hombre deberá embarcarse en la misión de lidiar con esos elementos y mostrarse digno de su objetivo.
Las fotografías se suceden en stop-motion, la música es etérea, y los escenarios que podemos ver se basan en los cuatro elementos de nuestro planeta. Podemos ver peñascos, y rocas de menor tamaño, el mar, humo, la niebla y un jardín. El misterioso hombre deberá embarcarse en la misión de lidiar con esos elementos y mostrarse digno de su objetivo.
De esta forma el hombre se ha
embarcado en su búsqueda del amor, y el viaje se ha convertido en una odisea.
Antes de poder encontrar su amor
verdadero, el hombre siente la necesidad de purificarse, pues de otra forma no
será digno. Para ello comienza a lavar a una figura humana cubierta de
tatuajes, casi angelical. De esta forma se sumerge en la humildad de la
servidumbre. Una vez consiga aprender esa lección, podrá encontrar a su amor.
Al mismo tiempo, ese amor que desea encontrar también ha iniciado un viaje para
encontrarle, enfrentándose a obstáculos similares, y la necesidad encontrarse a
si mismo.
Durante
la década de 1980, Derek Jarman se había convertido en uno de los líderes en la
campaña de oposición contra el Artículo 28 en el Reino Unido. El artículo
intentaba prohibir la promoción de la homosexualidad, o la publicación de
material homosexual en las escuelas públicas. También se pretendía la prohibir
la mismísima defensa de la homosexualidad. Como homosexual declarado, Jarman
había creado varias películas que incluían dicha temática, y “The Angelic
Conversation” se convirtió en su respuesta a la creación de dicho artículo.
Jarman también participaba en la lucha social contra el SIDA, y un año después
de esta película descubriría ser seropositivo. El director falleció víctima del
SIDA en el año 1994, en Londres, a la edad de 52 años.
La
película que abordamos hoy se convirtió en uno de sus proyectos más artísticos,
ya que siempre se había sentido fascinado por la combinación del arte y el
cine. A menudo se describía como un artista que usaba la cinematografía como
una paleta de pinturas para crear sus cuadros.
El tono de esta película está marcado por una yuxtaposición de Images fotografías que se mueven lentamente, mezcladas con la narración de catorce sonetos de William Shakespeare. La actriz Judi Dench se encarga de leer dichos sonetos, que son los: 57, 90, 43, 53, 148, 126, 29, 94, 30, 55, 27, 61, 56, y 104. La película hace uso de imágenes primordialmente homoeróticas y paisajes turbios. A través de esas imágenes, dos hombres inicial un viaje para poder encontrarse.
El tono de esta película está marcado por una yuxtaposición de Images fotografías que se mueven lentamente, mezcladas con la narración de catorce sonetos de William Shakespeare. La actriz Judi Dench se encarga de leer dichos sonetos, que son los: 57, 90, 43, 53, 148, 126, 29, 94, 30, 55, 27, 61, 56, y 104. La película hace uso de imágenes primordialmente homoeróticas y paisajes turbios. A través de esas imágenes, dos hombres inicial un viaje para poder encontrarse.
A la hora
de explicar o describir la película, Jarman señaló que se trataba de un mundo
soñado, lleno de magia y de rituales. Sin embargo, había incluido imágenes de
coches en llamas y sistemas de radar, para recordar que siempre se debe pagar
un precio para conseguir alcanzar nuestros sueños, en un mundo de violencia.
Describe también el destino como algo que hay que buscar, y que nos viene
decretado para que esperemos sentados. La banda
sonora de la película fue compuesta e interpretada por el grupo Coil, y
distribuida en el albúm del mismo título.
El grupo estaba compuesto por Peter Christopherson, John Balance, y Stephen Thrower. En el año 2008, Peter Christopherson cooperó con David Tibet, Othon Mataragas, y Ernesto Tomasini para crear una nueva banda sonora para la película, con motivo de su reestreno el Festival de Cine Gay y Lésbico de Turín. La música de la película también incluye los “Sea Interludes” de Benjamin Britten.
El grupo estaba compuesto por Peter Christopherson, John Balance, y Stephen Thrower. En el año 2008, Peter Christopherson cooperó con David Tibet, Othon Mataragas, y Ernesto Tomasini para crear una nueva banda sonora para la película, con motivo de su reestreno el Festival de Cine Gay y Lésbico de Turín. La música de la película también incluye los “Sea Interludes” de Benjamin Britten.
LO MEJOR
Lo único que me pareció magistral
en la película fue escuchar a la genial Judy Dench recitar los sonetos de
Shakespeare.
LO PEOR
No voy a dudar de las cualidades
artísticas de Jarman, pero su estilo nunca ha ido conmigo. He logrado disfrutar
de algunos de sus trabajos, pero la mayoría me parecen demasiado metafóricos,
si esa es la palabra adecuada.
Jarman tiende a centrarse tanto en lo artístico, que se olvida de la gran diferencia entre una película y una poesía. Esa diferencia no es otra que la longitud o duración. Una poesía puede ser difícil de interpretar o entender, pero tiende a ser corta, con lo cual es fácil verse interesado. Cuando conviertes una película en una poesía, el resultado es que la trama sea excesivamente lenta, o que el espectador termine por perder interés en lo que está viendo. A mí personalmente no me gusta ese estilo, me parece tedioso, y convierte cualquier película en una experiencia agotadora. Aunque esto pueda ser del gusto de muchos, para mi supone un esfuerzo insufrible, que se multiplica en esta película plagada de escenas borrosas, construidas a base de fotografías en stop-motion.
Jarman tiende a centrarse tanto en lo artístico, que se olvida de la gran diferencia entre una película y una poesía. Esa diferencia no es otra que la longitud o duración. Una poesía puede ser difícil de interpretar o entender, pero tiende a ser corta, con lo cual es fácil verse interesado. Cuando conviertes una película en una poesía, el resultado es que la trama sea excesivamente lenta, o que el espectador termine por perder interés en lo que está viendo. A mí personalmente no me gusta ese estilo, me parece tedioso, y convierte cualquier película en una experiencia agotadora. Aunque esto pueda ser del gusto de muchos, para mi supone un esfuerzo insufrible, que se multiplica en esta película plagada de escenas borrosas, construidas a base de fotografías en stop-motion.
MI CALIFICACIÓN
2- Mala
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